La Sala de Juego y Desarrollo Terapéutico es un centro de salud que opera bajo un enfoque integral familiar, comunitario, social político e intercultural. Su objetivo es ofrecer atención terapéutica a niños, niñas, adolescentes, personas adultas y cuando se requiere, a sus cuidadores, con énfasis en el fortalecimiento del vínculo afectivo.
El modelo de intervención es interdisciplinario y transdisciplinario, integrando profesionales y estudiantes de la Universidad Católica de Temuco de las carreras de Terapia Ocupacional, Educación Diferencial, Psicología y, en ocasiones, Kinesiología. Por otro lado, el centro también cumple una función formativa, acogiendo a estudiantes en prácticas preclínicas bajo modalidades observacionales, reflexivas y de acción. Además, desarrolla talleres en articulación con instituciones educativas del territorio, promoviendo el trabajo en red y el fortalecimiento comunitario.
Brindar espacios de atención mediante intervenciones en el ámbito sensorial, conductual y emocional, con el fin de mejorar la calidad de vida de los usuarios.
Generar espacios para los estudiantes en práctica logren desplegar sus habilidades y conocimientos bajo contextos reales de acción.
Como equipo interdisciplinario conformado por las áreas de Terapia Ocupacional, Educación Diferencial y Psicología, queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a cada una de las familias que han confiado en nuestro trabajo.
Valoramos profundamente la oportunidad de acompañar a sus hijos e hijas en sus procesos de desarrollo, aprendizaje y bienestar. Sabemos que depositar esta confianza implica una decisión significativa, y por ello asumimos nuestra labor con responsabilidad, compromiso, honestidad y un profundo respeto por cada niño, niña y su entorno familiar.
Nuestro quehacer se sustenta en el esfuerzo conjunto, el cuidado constante y la convicción de que el trabajo colaborativo entre familias y equipo profesional es fundamental para favorecer experiencias significativas y avances en el desarrollo integral.
Agradecemos sinceramente su disposición, participación y confianza, que hacen posible construir, día a día, un espacio terapéutico basado en el respeto, la dedicación y el bienestar de cada niño y niña.